¡Aprovecha el bug!

Publicado por LabHipermedia en

El mundo gamer es uno que, así como provoca mucha competitividad e incluso hate por parte de sus usuarios, también sabe lidiar muy bien con los errores del producto, formulando críticas constructivas y aprovechando la ocasión para tomarse con humor cualquier curiosidad que ocurra durante sus partidas. De hecho, que aparezcan errores en los videojuegos es algo que ha dado vida a los canales de gameplays, que llegaron hace años y lo hicieron para quedarse. Por eso, conviene presentar los tipos de errores que un jugador puede encontrarse durante su partida, siendo los bugs la joya de la corona.

En términos generales, los bugs hacen alusión a un error informático de software o programación que no impide la circulación de datos para el correcto uso de una herramienta, pero que desencadena resultados no esperados y no deseados. En el ámbito de los videojuegos, estos bugs afectan a la jugabilidad de forma que la aparición de uno de estos bugs puede resultar determinante en la resolución de la partida ya que suceden cosas inexplicables, como puede ser que el personaje aparezca de repente en otra localización, que el balón termine dentro de la portería traspasando la red lateral y tomen el gol como válido o que en Among Us estés al lado de un cuerpo y no puedas reportar su baja, entre otros ejemplos.

Del mismo modo que el bug se introdujo en el argot gamer, también ocurrió con el lag, término que hace referencia a un retraso excesivo que se produce en el envío de datos de un punto a otro y que, en ocasiones, se ha confundido con el “error de software” que acabamos de comentar. Con esta definición se entiende que el lag en los videojuegos aparece cuando, tras realizar una acción desde el dispositivo controlador, la orden tarda en ser ejecutada en la pantalla. En el caso del lag el problema puede deberse a la calidad de la conexión a internet o la RAM del ordenador o consola.

El tercer vértice en cuanto a términos similares es el glitch, otro tipo de error que no tiene necesariamente que afectar al desarrollo de la partida, o al menos, desde el punto de vista más superficial, y por lo que más que un fallo puede considerarse como singularidad que no ha sido prevista.

De los tres conceptos tenemos al bug como el más irremediable, en este aspecto junto al glitch, y el más importante porque puede ser determinante en el desarrollo de la partida, algo que normalmente se produce “de forma natural” pero que en otras ocasiones tiene como responsables a tramposos que alteran el código y así jugar con ventaja, lo que se conoce como “buguear”. Como curiosidad, el famoso youtuber español Willyrex puso de moda la frase “aprovecha el bug” cuando en uno de sus gameplays de Minecraft consiguió sacar partida a su favor, de forma intencionada, de un error del videojuego. Aunque el uso de esta frase ha ido cambiando y también se emplea cuando es el contrincante quien ha cometido un error.

Para intentar corregir estos errores existen programas que se conocen como depuradores, pero solo hablando de los bugs informáticos. En lo que a videojuegos respecta la cuestión es mucho más compleja: una vez se lanza un juego y la gente lo compra, no está en su poder alterar el código, los jugadores no pueden hacer eso. Precisamente por este carácter, a priori incorregible, la responsabilidad de los desarrolladores de videojuegos es máxima y en este artículo de Alex Wiltshire para eurogamer.es se puede conocer más sobre aquellos que siempre han permanecido en la cara oculta y cómo conviven con las reacciones a sus errores e intentan corregirlos.

A colación del punto de vista de los desarrolladores es inevitable descubrir que el código ético tanto de estos mismos como las empresas es algo que se ha puesto muchas veces en duda y que incluso se presenta como tema de discusión en diferentes foros. Aunque los jugadores que muestran su opinión se decantan más por la benevolencia, no deja de haber gente que piensa que en algunas ocasiones se incluyen bugs de manera intencionada.

Sin embargo, sean o no determinantes para una partida, los bugs y glitches en muchas ocasiones han dejado muchos momentos de humor entre los jugadores. Hay un sinfín de recopilaciones que demuestran que los videojuegos no son algo perfecto mientras que se toman a risa cualquier error que se haya producido, y no todo es hate. No podría ser menos cuando en alguna ocasión un personaje atraviesa a otro, como si fuera un fantasma, o de repente comienza a correr de una forma un tanto extraña.

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