LA HISTORIA DEL FÚTBOL (1): Los precursores del fútbol y las primeras reglas

¿Se imaginan un fútbol en el que no existiera el fuera de juego, al menos tal y como lo conocemos hoy? ¿O en el que no hubiera árbitros que impartieran justicia sobre el césped? ¿Y si les decimos que hubo un largo tiempo en la historia de este deporte en el que no existían los penaltis?

Seguro que muchos, y en especial los más jóvenes, no podrán concebir eliminar del fútbol aspectos como los mencionados en el anterior párrafo. Sin embargo, la complejidad que ha alcanzado hoy ha llegado gracias a una evolución que, si bien se ha acelerado en los últimos años, se remonta a siglos pasados.

Por ello, en LabHipermedia queremos acercaros la historia del deporte que ha impulsado la innovación tecnológica que nuestra empresa abandera. Y, basándonos en nuestros años de experiencia en la formación arbitral, hemos creído necesario vehicularla a través de la principal herramienta de los árbitros: las Reglas del Juego.

Por todo ello, en las próximas semanas publicaremos una serie de posts en los que repasaremos cómo ha evolucionado el fútbol a través de sus reglas, con multitud de curiosidades que harán las delicias de los amantes de este deporte. En esta primera parte comenzaremos hablando sobre los ancestrales orígenes del fútbol y llegaremos hasta la fecha de su nacimiento oficial

Los precursores del fútbol

El fútbol comenzó a adquirir la relevancia que hoy tiene en el siglo XX, pero sus orígenes se remontan a muchos siglos antes. Existen evidencias de deportes con características muy parecidas en civilizaciones de la Edad Antigua tan alejadas entre sí como la maya o la romana, aunque el primer texto que se conserva en el que se describe una práctica similar data del siglo III a.C.: el código del cuju, jugado en la Antigua China durante más de 1500 años y que consistía en pasarse una pelota con los pies hasta depositarla en una red. ¿Les suena?

La propia FIFA reconoce a este deporte como el precursor más antiguo del fútbol del que se tiene evidencia, aunque hay que reconocer que no se creó con la intención de convertirse en un deporte como tal. Sus inicios estuvieron ligados al ámbito militar, sirviendo como entrenamiento para las tropas, para más tarde introducirse en las vidas de las clases altas de la sociedad china y, finalmente, expandirse como deporte de masas por todo el país.

No obstante, prácticamente todos los antecesores del fútbol han desaparecido. Probablemente el único que sigue practicándose en la actualidad es el kemari, adaptación japonesa del mencionado cuju en el que el objetivo es pasarse un balón con los pies evitando que toque el suelo.

Este deporte cuenta incluso en el país nipón con una Asociación para la Conservación del kemari, que se propone evitar que desaparezca. Eso sí, nunca abandonará los patios de los colegios y los entrenamientos de muchos equipos, aunque en España ha entrado en la historia con el nombre de “Que no caiga”.

Las Reglas de Cambridge

Ese fútbol ancestral fue evolucionando durante la Edad Antigua y la Edad Media, pero el punto de inflexión clave llegó en 1848 en el país que siempre ha sido considerado como el creador del fútbol: Inglaterra.

Allí se practicaba el llamado fútbol de carnaval, que prácticamente carecía de reglas y que consistía en llevar una pelota de la manera que fuera posible hasta la portería contraria. Y esto es literal: el único límite que no se podía traspasar era el asesinato de un rival, pero solo el hecho de que se contemplara este extremo ilustra con claridad la agresividad de este fútbol primigenio y que, como puede verse en el siguiente vídeo, sigue practicándose en algunas localidades del país como Ashbourne.

Los partidos de este singular deporte solían disputarse entre pueblos vecinos, con las porterías ubicadas en cada uno de esos municipios. Quizás las rencillas pendientes entre los habitantes fueran la causa de que hubiera que legislar para evitar que se derramara más sangre de la debida durante los encuentros….

Variantes más amables de esta especie de “Grand Prix” llevado al extremo de la competitividad (y sin vaquillas) comenzaron a desarrollarse a inicios del siglo XIX en escuelas y universidades de Inglaterra hasta la citada fecha, en la que varios de estos colegios se dieron cita en la Universidad de Cambridge con el propósito de unificar una regla estándar para el incipiente deporte: las conocidas como Reglas de Cambridge.

Aunque no se conserva el documento original, sí que existe una copia fechada en 1856 que probablemente sea una evolución de las primeras Reglas de Cambridge. Aspectos como el inicio y fin de los partidos, los saques de meta o el fuera de juego (aunque era similar al rugby y consistía en la prohibición de pasar el balón hacia delante) ya se contemplaban en dicho código, aunque el fútbol aún era practicado con las manos.

Bajo el amparo de estas reglas se dispusieron a celebrar un partido de este protofútbol en Parker’s Piece, un amplio parque situado en la misma localidad de Cambridge. Y, para que todos los presentes conocieran las reglas, se clavaron las mismas en los árboles del lugar. Una placa conmemora este hecho: «Aquí en Parker’s Piece, en los 1800s, los estudiantes establecieron un conjunto de simples reglas de fútbol enfatizando habilidad sobre fuerza, que prohibieron atrapar la pelota y zancadillear. Estas reglas de Cambridge fueron la influencia definitoria de las reglas de 1863 de la Football Association».

El nacimiento del fútbol

La placa que recuerda esta efeméride nos lleva a la siguiente fecha clave en la historia del fútbol: 1863, año marcado por los historiadores como el del nacimiento definitivo del fútbol. El 26 de octubre de aquel año se fundó The Football Association, que desde entonces se erige como el máximo organismo de este deporte en Inglaterra y que, como no podía ser de otra manera, tiene el honor de ser la federación más antigua del mundo.

La Freemasons’ Tavern, situada en Londres, fue el escenario de la reunión que constituyó la Asociación y de otras cinco que tendrían lugar durante ese año. En estas reuniones, entre pintas de cerveza y discusiones entre los partidarios de jugar con los pies o con las manos, acabarían por establecerse de manera definitiva las 13 reglas originales del fútbol, basadas en gran parte, como ya hemos mencionado, en las Reglas de Cambridge.

Sin embargo, hay muchas diferencias entre ambas normas. La más clara es la prohibición de utilizar las manos: las nuevas reglas especificaban que ya no se podía coger el balón desde el suelo con las extremidades superiores, y mucho menos correr, lanzar o pasar el balón con las mismas. Solo había un supuesto en el que se podían usar: el “fair catch”, una jugada que sigue existiendo en el fútbol americano y que consiste en interceptar un pase aéreo atrapándolo con las manos sin que toque el suelo.

No todos los asistentes a estas reuniones estuvieron de acuerdo con los acuerdos adoptados. Los más beligerantes fueron los representantes de la escuela de Rugby, que no suscribieron los acuerdos y abandonaron Freemasons’ por su empeño en jugar con las manos. No obstante, sus ideas fueron el germen de las reglas de otro deporte que, teniendo en cuenta el nombre de la localidad de la que procedían, es fácil de adivinar.

Las reglas originales

Aunque hoy en día hayan ascendido a 17, las 13 Reglas del Juego originales siguen siendo, al menos en lo que a estructura se refiere, la columna vertebral de las actuales.

La primera regla fue y sigue siendo “El terreno de juego”. La longitud del campo se sitúa entre 90 y 120 metros en la actualidad, con una anchura de entre 45 y 90 metros. Sin embargo, en su origen el campo era bastante más grande de lo que es hoy en día: si bien se especificaba que la anchura máxima tampoco debía sobrepasar los 90 metros, el salto se aprecia en la longitud, que debía ser de 180 metros.

La regla también mencionaba que el largo y ancho debían estar delimitados con banderas, que más tarde acabarían siendo los banderines de córner, y cómo debían ser las porterías, a las que les faltaba un elemento hoy día imprescindible: el travesaño o larguero. Eso sí, la distancia entre postes ha permanecido inalterable desde entonces: 7,32 metros.

La segunda y la tercera regla pueden encuadrarse en la octava actual, llamada “Inicio y reanudación del juego”. El comienzo del partido era muy similar al del rugby actual: el equipo que perdía el sorteo iniciaba el encuentro con una patada hacia el campo rival. Eso sí, como curiosidad cabe destacar que los equipos cambiaban de lado del terreno de juego cada vez que uno de ellos marcaba un gol.

Mencionábamos antes que la portería no contaba con travesaño. Surge entonces la pregunta de cuándo un gol era válido, sobre todo en términos de altura. La regla cuatro responde a esa cuestión: no importaba cómo de alto hubiera ido el balón, ya que mientras pasara entre o por encima del espacio entre los postes se concedería gol.

Los creadores de las Reglas del Juego también legislaron sobre cómo reanudar el encuentro después de que el balón saliera del terreno de juego por la línea de banda. Lo primero que menciona la regla cinco es que, una vez fuera del campo, el primer jugador que toque el balón deberá ser el lanzador. Un aspecto que quizás sería interesante recuperar en la actualidad para evitar una de las formas más clásicas de pérdida de tiempo: esa en la que un jugador va a sacar de banda y, en el último momento, deja el balón para que otro compañero lo efectúe.

Lo que es más difícil de imaginar en el fútbol moderno es el resto de características que definían estos saques. Primero, el hecho de que hubiera que sacar en ángulo recto al punto por el que hubiera salido el balón (otra regla que permanece en el rugby en lo que a saques de banda se refiere) y, segundo, que el balón no estaba en juego (y, por lo tanto, no podía ser disputado) hasta que tocara el suelo. Esos sacadores de banda que son capaces de poner el balón en el punto de penalti lo iban a tener más complicado para generar jugadas de peligro con estas limitaciones.

En sexto lugar encontramos una de las reglas más identificativas del fútbol: el fuera de juego, ese desconocido para los no amantes de este deporte y que muchos estaremos hartos de intentar explicar sin demasiado éxito. Eso sí, era mucho más simple en sus orígenes: como ya hemos mencionado, existía fuera de juego si al patear el balón algún jugador del equipo propio se encontraba por delante del mismo y tocaba o impedía que el rival tocara el balón. Simplificando, podemos decir que no podía pasarse el balón hacia adelante (otra mención al rugby) y, por tanto, aspectos tan subjetivos y polémicos como los fueras de juego interfiriendo con la línea de visión de un oponente no tenían cabida en esta versión del fuera de juego.

Hemos hablado antes de cómo reanudar el juego con un saque de banda. Entonces, ¿qué ocurría si el balón salía por la línea de meta? Que la lucha por el balón seguía, ya que el primero que tocara el balón fuera del campo iba a tener derecho a jugarlo: si era del equipo defensor, con una especie de saque de meta sobre la línea; si era del equipo atacante, con un tiro libre a algo más de 13 metros de la línea de meta y con los jugadores rivales en dicha línea. Si bien no era un penalti, se le parecía mucho.

Ya hemos hablado antes de las reglas 8, 9, 11 y 12, que legislan el “fair catch” como única forma de tocar el balón con las manos mientras esté en juego, así que no vamos a entrar en mayor detalle. Solo quedan, por tanto, dos reglas para completar las 13 iniciales: la regla 10 especificaba que no se podía zancadillear, dar una patada ni agarrar o empujar a un rival, mientras que la última hacía referencia a las botas de los jugadores, prohibiendo materiales como clavos salientes o placas de hierro en sus suelas.

Con respecto a las 17 actuales, la mayor omisión en las reglas originales radica en la falta de una norma específica para árbitros, básicamente porque no existían. No obstante, estas reglas no acabaron totalmente con la controversia de la unificación del fútbol (la escisión entre The Football Asociation y Rugby es solo una muestra), aunque esto lo trataremos en el siguiente post sobre la historia del fútbol.

El VAR, ese gran desconocido: cómo funciona y en qué circunstancias se usa

El paso de los años ha traído consigo cambios muy notables en todos los deportes, aunque, quizás por la relevancia que tiene en la actualidad, el fútbol ha sido uno de los que ha experimentado los más grandes. Esta evolución no solo ha llegado al deporte rey con cambios en las instalaciones y estadios de los equipos, sino que también ha cambiado el modo de practicarlo y entenderlo.

Como mencionábamos en nuestro anterior artículo, esta revolución ha sido paralela a la innovación tecnológica, empleada en muchos casos para perfeccionar el deporte y la manera que tenemos de verlo. Buena muestra de ello son herramientas como el ‘ojo de halcón’, las cámaras de alta definición o los equipos de intercomunicación que usa el colectivo arbitral para comunicarse entre sus miembros. Sin embargo, en los últimos tiempos una de estas innovaciones ha llegado para ocupar buena parte de la actualidad futbolística: el Árbitro Asistente de Video, más conocido como VAR (siglas del término en inglés Video Assistant Referee).

El VAR ha sido y es en la actualidad una de las medidas más revolucionarias (y, por qué no decirlo, no exenta de cierta polémica) que se ha implantado en el fútbol. Es una tecnología que tiene como principal propósito dotar de mayor justicia al fútbol, llegando a darse casos de situaciones en las que un simple centímetro ha sido decisivo para anular o no un gol por fuera de juego, pero que aún no está plenamente asimilada por el total del publico y de los jugadores. Ambos colectivos siguen cuestionando con asiduidad si se está usando de manera correcta, si se está explotando todo el potencial de la herramienta e incluso si debería volverse al fútbol pre-VAR.

Defensores y detractores

Aunque hay argumentaciones de lo más variopintas para apoyar esa última sentencia, un gran porcentaje de los reticentes alegan que el VAR “le quita emoción al fútbol”, que “ralentiza los partidos” o que “venía para eliminar la polémica del fútbol y está generándola en mayores dosis”.

Sin embargo, no es menos cierto que las estadísticas muestran una reducción del número de errores arbitrales tras la implantación de esta tecnología. Por ejemplo, en España el Comité Técnico de Árbitros de la RFEF convoca ruedas de prensa varias veces por temporada (en el siguiente tuit pueden encontrar el balance de la temporada 2018/2019, la primera con VAR en España) para desgranar estos datos y mostrar a medios, jugadores y aficionados que la tecnología les está ayudando a tomar mejores decisiones sobre el terreno de juego.

Pero sería absurdo limitar su uso a lo que ocurre durante los 90 minutos de juego. Por ello, en la formación arbitral se están empleando continuamente diversos elementos tecnológicos que les facilitan su tarea. Muestra de ello es nuestra plataforma de aprendizaje online CloudLab, usada por el mencionado comité con el objetivo de perseguir la unificación de criterios no solo entre los árbitros de élite españoles, sino también entre los comités arbitrales de todas las federaciones territoriales del país.

Supuestos y principios del VAR

Volviendo al VAR, podríamos definirlo entonces como una herramienta basada en la colocación de múltiples cámaras de alta definición en distintas localizaciones de un estadio y creada para brindar apoyo a los árbitros con el objetivo de minimizar sus errores en una serie de supuestos que pueden darse en un partido. En ese sentido, el VAR únicamente será utilizado cuando concurra alguno de estos cuatro supuestos: goles, penaltis, tarjetas rojas y confusiones de identidad.

No obstante, aunque el VAR se creó para intervenir en esos supuestos, debe seguir siempre unos principios fundamentales teniendo el cuenta su lema “Mínima interferencia, máximo beneficio”:

El VAR revisa aquellas jugadas que interpreta como decisivas o aquellas en las que hay un error claro y manifiesto.

El árbitro que dirige el encuentro sobre el terreno de juego es el único que toma la decisión final, lo que implica que el VAR es solo una ayuda para que dicha decisión sea la acertada.

Nadie ajeno al cuerpo arbitral puede pedir el VAR, puesto que el VAR está chequeando continuamente las acciones susceptibles de ser revisadas y solo el árbitro a cargo del mismo puede solicitar al principal la revisión de una jugada.

Una vez están claros estos aspectos, cabe preguntarse qué situaciones concretas debe revisar el VAR en cada caso: 

Goles:

Si existe un fuera de juego que se ha producido antes del propio gol,

si existe una falta previa antes del gol,

si el balón ha salido antes de que la jugada acabara en gol,

si el balón ha traspasado totalmente o no la línea de gol (en aquellas competiciones en las que no se utilice la tecnología de línea de gol).

Penaltis

Cuando se pita penalti, pero las imágenes muestran que no existe ninguna infracción dentro del área;

cuando se pita penalti, pero la infracción se ha producido en realidad fuera del área;

cuando no se pita penalti, pero las imágenes muestran que sí existe una infracción dentro del área;

si el balón ha salido del terreno de juego antes de que se produjera el penalti,

si existe una infracción previa del equipo atacante en la jugada del gol (fuera de juego, falta, mano…).

Tarjetas rojas

Infracciones que no han sido sancionadas con tarjeta roja pero que, tras chequear la jugada, se considera que sí debía haber sido mostrada,

infracciones que han sido sancionadas con tarjeta roja pero que, tras chequear la jugada, se considera que no debía haber sido mostrada

Confusión de identidad

Errores a la hora de identificar a un jugador cuando se le muestra una tarjeta.

El proceso del VAR

Para intervenir en estos supuestos hay una serie de pasos previos que son realizados antes de tomar una decisión respecto a una jugada.

Infracción: Se ha producido una infracción que encaja con algunos de los supuestos mencionados anteriormente. En ese caso, una vez el balón no está en juego los miembros de la sala VAR piden al arbitro que demore la reanudación del encuentro para proceder al chequeo. El árbitro principal se señalará la oreja para advertir a los jugadores de esta situación.

Chequeo: Los árbitros de la sala VAR revisan la jugada en la que se ha producido la incidencia mediante el sistema de cámaras que se han distribuido previamente por el estadio. Si, a su juicio, no se ha producido ninguna de las circunstancias anteriormente mencionadas, el árbitro puede ordenar el reinicio del juego. De lo contrario, pasamos al siguiente escenario: la revisión de la jugada, que el árbitro indicará dibujando una pantalla en el aire con sus dedos.

Revisión: Podemos considerar que, en este sentido, hay dos posibilidades en función del supuesto en el que nos encontremos:

Decisión sin revisión del monitor: El árbitro acepta el consejo o la decisión de los miembros de la sala VAR y, por tanto, no consulta la pantalla situada en el campo. Esta opción se da en casos en los que no entra en juego la subjetividad del árbitro a la hora de valorar la acción. El mayor ejemplo es el caso de los fueras de juego en los que el infractor interviene activamente en la jugada: si está más adelantado que el penúltimo defensor (contando al portero), será siempre fuera de juego.

Decisión con revisión del monitor: El árbitro VAR considera que hay un error claro y manifiesto en el que entra en juego el criterio del árbitro y pide al principal que acuda a la Referee Review Area (RRA) para que vea él mismo las imágenes y tome una decisión en base a las mismas y a lo que haya visto previamente en directo.

Si seguimos con el ejemplo anterior, una situación que puede ilustrar perfectamente este caso es el de un fuera de juego en el que el atacante interfiera con un oponente: un disparo que acaba en gol y en el que, en el momento del golpeo, un jugador del equipo atacante se encuentre en posición de fuera de juego y pueda considerarse que está en la trayectoria del balón. En ese caso, el árbitro debe ir al monitor para discernir si realmente el atacante que se encontraba en fuera de juego interfiere o no en la visión del guardameta.

De la Termografía al VAR: Tecnología Aplicada al Deporte

Los avances tecnológicos llevan años abriéndose paso en el mundo del deporte. Sin embargo, cabe preguntarse en qué medida se utilizan dichos avances como un mero servicio para el espectáculo televisivo en el que se han convertido los deportes o, de lo contrario, si su uso para la mejora del deporte en sí está plenamente extendido, con una aplicación y objetivos obviamente diferentes dependiendo del tipo de deporte en el que estén implantadas.

Este tipo de tecnología se ha convertido en un pilar fundamental en esta industria, en muchos casos siendo pionera en su uso, hasta llegar al punto de que hoy en día se antoja difícil concebir ciertos deportes sin la presencia de estas herramientas.

Por todo esto, a continuación os traemos una recopilación de algunas de estas tecnologías que han logrado mejorar el mundo de la formación y el rendimiento deportivos.

1. Termografía

La termografía aplicada al deporte es una tecnología que permite evaluar la temperatura superficial de los atletas en un momento determinado. Esta tecnología tiene su origen en el INEF de Madrid y ya lo usan diferentes clubes de élite de diferentes disciplinas deportivas.

ThermoHuman:

ThermoHuman es una empresa especializada en termografía aplicada a la actividad física que ha revolucionado el campo de la prevención de lesiones en el deporte. Es un programa que analiza con visión artificial imágenes térmicas de humanos para detectar asimetrías en la temperatura del cuerpo y así prevenir posibles sobrecargas y lesiones musculares. A través de un examen detallado de la condición física de los usuarios, se puede planificar un entrenamiento más específico para cada usuario.

En definitiva, este sistema ayuda a evitar lesiones mediante un análisis previo de la situación. Las aplicaciones de la termografía infrarroja en las ciencias del deporte, la medicina deportiva y la fisioterapia incluyen el seguimiento y prevención de lesiones, la evaluación inicial y la cuantificación de la carga.

Disciplinas deportivas tan diversas como el tenis, el fútbol americano, el béisbol, el críquet y los deportes de motor, entre otros, han abierto también sus puertas a la mejora de sus competiciones a través de las distintas aplicaciones que permite la utilización de este avance tecnológico.

2. Sistemas de Tracking

Una de las tecnologías que más rápidamente ha evolucionado en el deporte en los últimos años son los sistemas de posicionamiento y tracking de jugadores. Estos sistemas ofrecen información muy valiosa en deportes colectivos como el fútbol, el baloncesto o el fútbol sala, entre otros. Ayudan al cuerpo técnico a profundizar en el conocimiento de sus jugadores y a tomar decisiones, no sólo durante la competición, sino también durante los entrenamientos y los periodos de descanso.

Pero estos sistemas de posicionamiento no solo son usados por los clubes de los deportes mencionados. En España se puede encontrar el ejemplo del Comité de Árbitros de la RFEF que, como puede verse en el siguiente tuit, utiliza esta tecnología para mejorar el rendimiento de sus colegiados.

Originalmente, estos sistemas estaban basados principalmente en el uso de señal GPS, lo cual limitaba su uso
a deportes practicados al aire libre.

Sin embargo, el desarrollo de nuevos modelos basados en señal wifi o radiofrecuencia ha permitido también la entrada de esta tecnología a los deportes indoor, habiéndose posicionado actualmente como una de las herramientas más utilizadas tanto en el deporte profesional como amateur.

Kinexon:

Kinexon es una empresa desarrolladora de un sistema de posicionamiento basado en radiofrecuencia cuyo objetivo es dotar a los cuerpos técnicos de los clubes de una herramienta para analizar el rendimiento y la táctica de su equipo.

Kinexon ofrece un control de rendimiento y entrenamiento, prevención de lesiones y rehabilitación, desarrollo de jugadores, análisis de partidos e información técnica a través de una serie de métricas como puede ser la distancia, la velocidad, los saltos o la potencia, entre otros, con una precisión de menos de 10 centímetros. Además, su sistema permite ser utilizado tanto en exterior como en instalaciones de entrenamiento interiores.

3. Sistemas de Monitorización de la Frecuencia y la Variabilidad Cardíaca

Las variables fisiológicas como la frecuencia cardíaca llevan mucho tiempo siendo utilizadas para conocer aspectos del rendimiento interno de los atletas. Aunque en un principio los instrumentos de evaluación eran costosos y no accesibles para todo el mundo, el desarrollo de las nuevas tecnologías ha popularizado el uso de herramientas de monitorización como las pulseras de actividad, las bandas de monitorización de la frecuencia cardíaca o los dispositivos tipo holter.

Estos sistemas son capaces de monitorizar aspectos internos como la frecuencia cardíaca y la variabilidad cardíaca, siendo muy útiles no sólo durante la práctica deportiva sino también durante el resto de actividades cotidianas. Esta tecnología, cuya precisión puede variar significativamente entre las distintas opciones, aporta información muy valiosa acerca del rendimiento deportivo, la recuperación tras los esfuerzos, la calidad del descanso o incluso el nivel de estrés experimentado por los usuarios, entre otras variables.

4. Sistemas de Vídeo en el Deporte

Las soluciones de vídeo están cada vez más presentes en el deporte. A nivel comercial y de espectáculo, la incorporación de mini cámaras adheridas a los propios deportistas, en los vehículos o en localizaciones clave es un recurso que permite al espectador disfrutar del deporte desde un punto de vista radicalmente novedoso y más atractivo. El ciclismo, el fútbol, la natación o muchos deportes de motor como el motociclismo son buenos ejemplos de esto, permitiendo una relación más interactiva del espectador con el deporte.

Pero, más allá de su interés comercial, esta tecnología representa también un recurso muy valioso a nivel interno, ya que facilita la evolución del deporte, de su reglamento y de la manera de entenderlo. Así, en los últimos años han ido apareciendo distintas herramientas basadas en tecnología de vídeo que han modificado considerablemente la concepción del deporte, aportando un valor añadido a través del desarrollo de nuevas herramientas.

Azor, nuestra sistema multicámara de instant replay, es un claro ejemplo de esto. Gracias a esta tecnología, una gran cantidad de federaciones nacionales e internacionales han mejorado la formación de sus árbitros. Pero hay muchas más herramientas, como las descritas a continuación.

Tecnología de Línea de Gol

Esta tecnología ha supuesto una gran ayuda para los árbitros que, de este modo, se evitarán protestas por parte de los jugadores y podrán confirmar sin margen de dudas si una jugada terminó en gol o no. 

Este sistema se basa en la colocación de varias cámaras de alta resolución en la parte alta de los estadios y cuyas imágenes 3D se cruzarán entre sí para recrear virtualmente la posición del balón y, de este modo, obtener un veredicto sobre si el balón ha cruzado o no la línea de meta. En menos de un segundo, el árbitro del encuentro recibirá una señal de vibración en su reloj en caso de que la jugada haya acabado en gol.

En esta misma tecnología se basa el sistema de arbitraje del tenis, comúnmente conocido como “Ojo de halcón” y que lleva aplicándose desde 2006 en los principales torneos del mundo, además de en otros deportes como el críquet.

VAR (Video Assistant Replay)

El sistema consiste en una serie de cámaras cuyas imágenes son evaluadas en la sala VOR (del inglés Video Operation Room), en la cual el árbitro o árbitros encargados del VAR se encargan de revisar las decisiones tomadas por el colegiado principal de un encuentro, que siempre tendrá la última palabra sobre la jugada en cuestión.

Aunque en futuras entradas hablaremos algo más de esta tecnología, este vídeo resume a la perfección en qué momentos el VAR puede entrar a valorar si la decisión de un árbitro  ha sido correcta o incorrecta.

Películas que todo aficionado al fútbol debería ver

Películas que todo aficionado al fútbol debería ver

El fútbol no puede definirse como un mero deporte. Su alcance global ha hecho que trascienda mucho más allá de esa concepción primigenia para acabar formando parte de lo que se suele definir como cultura de masas. Y, como integrante de este concepto, sus tentáculos se han extendido a otros medios como la literatura, la música o, en el caso que ahora nos ocupa, el cine.

Sin embargo, mucho antes de que alcanzara la dimensión que tiene hoy, el deporte rey ya servía de inspiración para los directores de cine. De hecho, se considera que la primera película sonora española de la historia fue “Fútbol, amor y toros”, dirigida por Florián Rey y que se estrenó el 7 de enero de 1930.

Aquel año, el Athletic de Bilbao ganaría la Primera División española, en la que solo jugaban 10 equipos y que contaba con equipos otrora ilustres como el Real Unión Club de Irún, el Arenas Club de Guecho o el C.D. Europa. No obstante, la trama de la película se desencadena cuando el ficticio portero del Triana FC falla estrepitosamente en un partido ante el Real Madrid, lo que le conduce a probarse (sin éxito) en el mundo del toro con la intención de conquistar a su amada y al padre de esta, que no acepta como yerno a un futbolista.

La película, de la que no se conservan copias, pone de manifiesto que la visión que se tiene sobre el mundo del fútbol ha cambiado mucho desde entonces, y el cine no es una excepción a la hora de reflejar esta nueva realidad. Por eso, hemos querido hacer una selección de películas sobre fútbol, todas ellas estrenadas en el siglo XXI, que todo amante del fútbol debería ver.

El milagro de Berna, Sönke Wortmann (2003)

Comenzamos con la única de las películas del listado que, aunque con ciertos elementos de ficción, narra una historia real: el conocido como “Milagro de Berna”, que da nombre al film y que supuso una de las mayores sorpresas vividas en la historia de las Copas del Mundo.

Inmersa en una profunda crisis tras la derrota en la Segunda Guerra Mundial y con la división del país y de su capital en dos, que la República Federal Alemana se colara en la final de la Copa del Mundo de 1954, celebrada en Suiza, ya había sido una sorpresa para el mundo del fútbol. Y, más aún, que el 4 de julio de 1954 se proclamara campeona ante la gran favorita, la Hungría de Ferenc Puskás, Zoltán Czibor o Sándor Kocsis, entre otros. Si a eso le añadimos el hecho de que en el minuto 8 del partido los magiares ya ganaban por 0-2, tenemos los ingredientes perfectos para una película de tintes épicos.

Alemania Federal remontó el partido y Helmut Rahn se erigió, por encima de todos, como el héroe de la final al marcar un doblete. Precisamente Der Boss, como se le apodaba en los campos alemanes, es el protagonista de la película que recrea este hecho, El milagro de Berna.

Matthias es un niño que crece sin su padre, Richard, prisionero de guerra de la Unión Soviética. Sin embargo, sí cuenta con una figura paterna: la del futbolista Helmut Rahn, que lo ha tomado bajo su protección. Sin embargo, poco antes de la Copa del Mundo, el padre de Matthias regresa marcado por el cautiverio. La pasión del niño por el evento contrasta con la apatía de su padre, pero la victoria de Alemania servirá para devolver a Richard la ilusión por vivir.

¡Goool!, Danny Cannon (2005)

David Beckham, Zinedine Zidane, Raúl González, Patrick Kluivert, Rafael Márquez, Steven Gerrard, Alan Shearer, Damien Duff, Henry, Ronaldinho, Iker Casillas, Robinho, Lionel Messi… Con esta pléyade de estrellas mundiales del fútbol contó la trilogía ¡Goool!, en la que FIFA colaboró activamente cediendo, entre otras cosas, los permisos para poder usar nombres reales de equipos y jugadores.

La primera película de la saga se estrenó en 2005 ¡Goool!, película dirigida por Danny Cannon y que narra el inicio de la aventura de Santiago Muñez (Kuno Becker), un niño mexicano que, junto a su familia, vive ilegalmente en Estados Unidos con la esperanza de ser jugador de fútbol. A medida que crece va abandonando su sueño, hasta que un día un exfutbolista inglés le ve jugar y se enamora de sus habilidades con el balón. Así, promete a Santiago que, si viaja a Inglaterra (lo que implicaría dejar a su familia atrás sin la posibilidad de regresar), le pondrá en contacto con uno de sus antiguos clubes de la Premier League: el Newcastle United.

Esta película es la primera de una trilogía sobre el valor de los sueños y sobre el sacrificio que conlleva dedicarse profesionalmente al fútbol y que se completa con ¡Goool! 2: viviendo el sueño, de Jaume Collet-Serra (2007) y ¡Goool! 3: el juego final, de Andrew Morathan (2009). El cierre de la saga contó incluso con el cameo de árbitros tan conocidos como Horacio Elizondo, Frank De Bleeckere y Massimo Busacca.

Salir pitando, Álvaro Fernández Armero (2007)

La Romareda, 1996. Zaragoza y Barcelona disputan un partido que pasará a la historia por una jugada en la que el árbitro asistente Rafa Guerrero llama al principal, Mejuto González, para advertirle de que ha habido penalti y expulsión a favor del equipo visitante. En ese momento, Mejuto soltará una frase que quedará grabada en la memoria de los aficionados futboleros: un “Rafa, no me jodas” que 24 años después todavía se les recuerda a los protagonistas. Como anécdota cabe decir que realmente las palabras no fueron esas, sino «Venga, joder Rafa, me cago en mi madre, ¿expulsión de quién?», pero en el imaginario colectivo nunca cambiarán.

Esa frase es la base sobre la que se sostiene Salir pitando, comedia de Álvaro Fernández Armero estrenada 11 años después del mencionado suceso. En ella, José Luis Pérez (Willy Toledo) es un árbitro de la Liga que, pese a que llegó a ser considerado como uno de los mejores, está atravesando multitud de problemas personales y profesionales que le están convirtiendo en el árbitro más odiado por los aficionados.

Pese a estos condicionantes, el colegiado decide arbitrar el Recreativo de Huelva – Valencia de la última jornada de liga que, para más señas, puede decidir el campeonato para el conjunto visitante. Y lo hará acompañado de su inseparable asistente y amigo Rafa (Javier Gutiérrez), nombre que servirá para que José Luis Pérez parafrasee a Mejuto González.

Como curiosidad, cabe destacar que algunas escenas de la película fueron rodadas en el estadio Nuevo Colombino durante un partido real de la Liga Española entre el Recreativo de Huelva y el Valencia FC.

L’arbitro, Paolo Zucca (2013)

Imaginen, por un momento, que antes de la final de una gran competición europea pillan al árbitro que va a dirigir la contienda recibiendo un soborno para amañar el resultado del encuentro. Y que, como castigo, se le manda a arbitrar al campo del peor equipo de la Tercera División italiana. ¿Rocambolesco, verdad?

Pues esto es precisamente lo que propone L’arbitro, comedia grotesca de Paolo Zucca basada en su corto homónimo que ganó en 2009 el David de Donatello, el premio más prestigioso del cine italiano. Cruciani (Stefano Accorsi) pasa de arbitrar finales en los mejores escenarios del continente europeo a hacerlo en los campos de tierra a los que nunca esperaba volver y recibiendo insultos sin el parapeto que ofrece la lejanía y el ensordecedor ruido de un gran estadio.

Rodada en blanco y negro, el director confesó haberse inspirado en varios casos reales para construir su historia. Byron Moreno, exárbitro internacional sobradamente recordado en Italia por su polémica actuación en los octavos de final de la Copa del Mundo de Corea y Japón, o las escuchas del “Calciopoli”, escándalo que afectó a varios equipos de la Serie A, sirvieron a Zucca para construir su relato “olvidando los nombres y los hechos, manteniendo la manera de hablar”.

Metegol, Juan José Campanella (2013)

«Si hubiera que ponerle música de fondo a mi vida, sería la transmisión de los partidos de fútbol». Esta frase define a la perfección a su autor, el malogrado escritor y humorista gráfico argentino Roberto Fontanarrosa, y explica que su pasión por este deporte inundara buena parte de sus relatos.

Uno de ellos es Memorias de un Wing derecho, que sirvió como germen para el guion de Metegol, conocida en España como Futbolín y que marcó el hito de ser la primera película de animación argentina en 3D. Dirigida por Juan José Campanella (El secreto de sus ojos), sigue los pasos de Amadeo, un chico tímido que tendrá que enfrentarse a El crack, considerado el mejor futbolista del mundo pero que aún tiene la cuenta pendiente de vengar la única derrota que ha sufrido en su vida, ya que de pequeño Amadeo le ganó en una partida de futbolín.

Sin embargo, el protagonista contará con una inestimable e inesperada ayuda al descubrir que los jugadores del futbolín tienen vida propia y le ayudarán con la esperanza de que Amadeo vuelva a derrotar a su adversario.

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Andrés Montes, uno de los grandes narradores deportivos españoles, decía en una de sus frases más emblemáticas que “la vida puede ser maravillosa”. Lo relevante, sin embargo, no era ni lo que decía ni cómo lo hacía, sino el cuándo: después de ver un pase milimétrico, un gol por la escuadra, un triple sobre la bocina…

En Labhipermedia tenemos claro que, cuando Montes ponía la palabra vida en esa sentencia, en realidad lo hacía pensando en torno a lo que giraba la suya. Porque el mundo del deporte puede ser, y nos aventuramos a afirmar que lo es, maravilloso. Tan simple (al final, todo se puede resumir en dos adversarios luchando por ganar un partido) y tan complejo (sin un trabajo táctico, técnico, físico, mental etc… esos contrincantes difícilmente podrán llegar a su objetivo) como lo es la vida.

Sin embargo, en Labhipermedia no quisimos quedarnos en la superficie. Esa mencionada complejidad nos llevó a investigar en el uso de la tecnología como motor de mejora de la experiencia de aprendizaje. Por eso, los principales productos de la empresa han estado siempre orientados a la formación y gestión deportiva: Azor, nuestro sistema inalámbrico de captura multiseñal y análisis de vídeo; CloudLab, plataforma de aprendizaje en línea, y Mulppy, sistema de visualización para presentaciones multimedia.

Y, precisamente para completarlos, nace este blog. En él, analizaremos esos aspectos que tanto nos apasionan y que motivaron la creación de esta empresa hace 17 años. Aquí podrás encontrar artículos en profundidad con el foco puesto en aquellos contenidos que puedan interesar a todos los estamentos que vertebran el deporte tal y como lo concebimos: jugadores, entrenadores, árbitros… Pero no solo eso: entre otras cosas, también revisitaremos curiosidades pasadas sin las que no se podría entender la actualidad deportiva y recomendaremos lecturas y películas para los amantes de este mundo.

¿Quieres acompañarnos en esta nueva aventura?