Las formaciones más comunes en el fútbol 11

Publicado por LabHipermedia en

Tal y como todas las personas que disfrutamos del fútbol sabemos, existen diferentes tipos de formaciones y estilos de juego a la hora de intentar alzarse como vencedores de un partido. Debemos partir del hecho de que las tácticas que se usan dependen de las preferencias del entrenador y de otras circunstancias importantes del evento como pueden ser las diferentes características que presentan los jugadores y conocer al equipo rival.

El empleo de todas estas tácticas tiene un objetivo claro y no es otro que lograr conseguir un reparto lógico de los jugadores en el campo, compensar sus esfuerzos y sorprender al equipo contrario. A lo largo del tiempo el fútbol ha ido cambiando, por lo que encontramos diferencias importantes si comparamos las tácticas de juego iniciales con las del presente; por ejemplo, en la segunda mitad del siglo XIX casi todos los jugadores eran delanteros e intentaban marcar goles -es decir, jugaban con un defensa, dos mediocampistas y el resto atacaba-, sin embargo, hay cosas que no varían, como no dejar la portería sin alguien que la cubra.

En la década de 1970 se trató de mejorar el trabajo en equipo y surgieron diversas formaciones nuevas. Por ello, nos parece acertado explicar en esta ocasión cuáles son los sistemas de juego que más se usan, qué ventajas e inconvenientes tienen y cuáles son los más ofensivos y defensivos, entre otras cosas.

Las tácticas defensivas

Presión alta: Esta técnica consiste en no esperar al rival atrás, sino avanzar constantemente para conseguir presionar en la parte alta de la línea defensiva, sobre todo a quien lleva la pelota. Siempre se realiza dicha presión de forma grupal, aumentando de esta manera las posibilidades de que el rival, debido a los nervios, cometa un fallo.

Marcaje al hombre: En esta formación un jugador se encarga de cubrir a un contrario en concreto, aunque dicho contrincante no posea el balón en ese momento, así impide que lo reciba y pueda pasárselo a algún compañero.

Defensa en zona: Esta defensa sirve para cubrir un espacio en concreto, por ejemplo, los defensas no salen de su zona, sino que esperan a que un rival cruce la línea imaginaria que la delimita para defenderle y no dejar que se abra hueco dentro de ella.

Repliegue: Una vez se ha perdido el control del juego y el balón se encuentra en posesión contraria, casi todos los jugadores bajan a por él con la intención de recuperarlo o, al menos, impedir que avancen y que no lleguen a puerta.

Basculaciones: Se trata de un movimiento en conjunto de toda la línea defensiva para intentar minimizar los espacios que quedan libres en el campo. Puede ser vertical, los defensas se desplazan de abajo hacia arriba, u horizontal, desplazándose a la derecha o a la izquierda.

Intercepción de pases: Esto significa, básicamente, cortar un balón que va de un rival a otro y romper la jugada, sin embargo, para que funcione esta táctica los jugadores deben estar muy atentos para encontrar el momento justo en el que poder introducir el pie y hacerse con el balón. 

Las tácticas ofensivas

Triangulaciones: Esta técnica consiste en hacer pases entre tres jugadores, tal y como indica su nombre, intentando impedir que los rivales consigan el balón. Para que esta táctica salga bien los jugadores deben ser rápidos en los pases en corto y, además, se puede incluir a otro jugador según avanza la jugada hacia la línea de meta.

Balones largos: Consiste en utilizar el juego aéreo de una zona a otra y, una vez recogida la pelota, intentar rematar desde ese mismo punto; de esta manera, es vital saber desbordar a los defensas para lograr el éxito de esta técnica.

Juego aéreo: El juego aéreo es similar a la anterior, con la diferencia de que no se tiran los balones tan lejos, sino que se elevan para que un compañero lo reciba mientras todos los demás avanzan en el terreno y, cuando llegue a algún jugador que esté bien posicionado, rematar a la red.

Dos contra uno: Es lógico que tener superioridad numérica aumenta las posibilidades de romper una posición, de este modo dos delanteros avanzan por una zona que defiende un solo jugador y lo desbordan con mucha rapidez.

Intercambio de bandas: Sirve para despistar a los rivales moviendo a dos delanteros de forma indistinta por una u otra banda, intentando confundir al equipo contrario y que no sepan con qué pie o quién va a realizar el lanzamiento.

Aunque parezca que las mejores formaciones ya han sido utilizadas, en el futuro las formaciones y estilos de juego en el fútbol continuarán siendo creadas y probadas. A pesar de que los distintos equipos y sus directores técnicos tienen preferencias diferentes, todos deben adaptarse a sus oponentes. Por lo tanto, por muy absurda que suene una formación o táctica en el fútbol, probablemente haya al menos un entrenador cuyo modelo encaje en ella.

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