Videojuegos y deporte: ¿enemigos o compañeros?

Publicado por LabHipermedia en

A menudo, la calle ha sido considerada enemiga de los videojuegos y al contrario, sobre todo después de que no haya que pagar por cada partida que se juegue ni tener que salir de casa para ello, como sucedía con las recreativas. La evolución de la industria gamer comenzó por llevar los videojuegos a las casas, lo que permitió, con la llegada de las primeras videoconsolas, jugar siempre que se quisiera; no obstante, determinados grupos comenzaron a criticar que los jóvenes pasaban más tiempo delante de la pantalla que haciendo deporte en la calle y socializando allí. Con ello surgió el debate sobre los perjuicios para la salud que esto suponía, siendo la obesidad infantil el principal foco de discusión.

Posteriormente, el debate saludable veía su balanza decantada a favor de los nuevos “juegos activos” que surgían: juegos que exigen movimiento y supondrían hacer deporte, a pesar de estar en casa. A los juegos de XaviX Port (2004) y Domyos (2009), o los Wii Sports  (2006) de la, por entonces, revolucionaria “maquinita” de Nintendo, se le sumó el lanzamiento de cámaras para captar el movimiento en Play Station, como la EyeToy que ya venía abriéndose paso (2003) y Xbox 360 con la Kinect (2010); todos estos artilugios contaban con juegos de deporte y baile, con los que realmente los niños y niñas terminaban la partida sudando.

El último paso en esta evolución combina esa posibilidad de “jugar activamente” con la inmersión completa en dicha actividad, algo que facilita una tecnología en auge en los últimos años. Hablamos, obviamente, de la realidad virtual, un campo que no se circunscribe solo al ámbito gamer y cuyas aplicaciones van mucho más allá del mismo. Por ello, en LabHipermedia hemos desarrollado VAR3D, una app de realidad virtual que ya puedes reservar en este link y que te permite ponerte en la piel de un árbitro asistente y entrenar situaciones reales de juego.

A raíz de ahí, los padres, por lo general, tornaron su opinión por una menos escéptica sobre los videojuegos y su incompatibilidad con el deporte; entonces, el foco pasó a estar en que los videojuegos afectaban a la educación y estudios de los hijos, por mucho que salieran juegos para estimular el cerebro, como Brain Training o Profesor Layton entre 2005 y 2008 para Nintendo DS, con prestaciones similares a la ofrecidas por algunos libros pero en formato de videojuego.

En la actualidad, esos mismos niños ya son adultos y las consolas dejaron de ser exclusivamente para los más pequeños hace ya tiempo. Nacieron los eSports y la posibilidad de ser, literalmente, millonario dedicándose de pleno a este mundomientras que la ya aceptada y mencionada “profesión” de ser jugador de videojuegos irrumpió en la sociedad. Conocidos eran los campeonatos mundiales de League of Legends, pero el verdadero detonante para esos niños que dejaban el parque por jugar al FIFA o al Pro fue ver cómo había gente que ganaba dinero con eso, y no poco; desde 6.000 a 9.000 dólares mensuales hasta elevar esta cifra exponencialmente si el profesional es más influyente. No es de extrañar que los mejores jugadores ganen, al menos, 200.000 dólares anuales, dados de alta y con seguro médico. Evidentemente hay excepciones que no llegan a esa cifra, así como hay otras muchas que la superan; detrás de los videojuegos hay muchos patrocinios y fuentes varias de ingresos.

Ahora los niños y niñas tienen la “excusa” de querer dedicarse por completo a los videojuegos para así ganar las cifras que se barajan, a las que llegan sus máximos referentes, ídolos entre los que cada vez hay más gamers que deportistas. Con esto, no solo es que se dediquen a ganar dinero jugando, sino programando; aquel niño que desquiciaba al padre por pasarse horas con la consola podría estudiar en el futuro la carrera de diseñador y desarrollador de videojuegos.

Con esto en mente, deporte y videojuegos incluso caminan de la mano. Los simuladores son clave en cada pretemporada de deportes como el automovilismo (sobre todo en Fórmula 1), motociclismo o ciclismo, con tecnologías no solo similares a los videojuegos, sino de las que los programadores se nutren durante su proceso creativo. A pesar de que en el aspecto multideportivo tengan gran incidencia los videojuegos con grandes cifras de ventas, con EA Sports como principal exponente (aunque 2K haya comenzado a desbancarle en lo que a baloncesto se refiere) el que resalta por encima de todos, también gracias a esta compañía estadounidense, es el fútbol del FIFA.

En España cada vez son más los equipos de fútbol que tienen su versión oficial de eSports, pero no solo equipos de Primera o Segunda División. Los equipos de Segunda B, cuyo presupuesto cada año es muy ajustado, han visto en este nuevo fenómeno una oportunidad de crecimiento. La situación sanitaria debido a la pandemia ha propiciado que este mundo, que no era desconocido, se haga más famoso. Gracias a los propios gamers se han impulsado torneos para amenizar el confinamiento  y conseguir donaciones para afectados del Covid-19, desde ligas nacionales hasta de selecciones.

Si decimos que no era un mundo desconocido es porque la Liga de Videojuegos Profesional ya era una realidad en España y, en lo que al FIFA respecta, su inclusión en el fútbol real es tan literal que DUX gaming ha sido el primero en dar un paso muy llamativo. DUX es un famoso equipo de eSports que, además de al FIFA, también juega al NBA 2K. Tiene a DjMariio, creador de contenido, como CEO, pero es tal la influencia de los videojuegos en el deporte (y, en este caso, el fútbol) que Thibaut Courtois, portero del Real Madrid, se unió a un proyecto en el que ya participaba Borja Iglesias, delantero del Real Betis.

Sin embargo, el nombre de DUX se pone sobre la mesa por algo más que el hecho de que sus copropietarios sean jugadores de fútbol profesional – Sergio Kun Agüero, Antoine Griezmann, Gareth Bale y Sergio Reguilón son solo algunos ejemplos de futbolistas propietarios de clubes de eSports-, ya que este pasado verano DUX Gaming se convirtió en copropietario del Internacional de Madrid, equipo de fútbol que milita en la Segunda División B, cambiándole incluso el escudo.

La curiosidad no descansa en este punto: Kolderiu es un jugador profesional de FIFA que ha fichado por DUX para cubrir ambos campos, el de portero sobre el césped real pero también del jugador de FIFA, aunque sus partidos en el campo los jugará cedido en el Unión Adarve, de la Tercera División madrileña.

Al final, a todo deportista le gusta entretenerse, de ahí que cada vez sea más frecuente ver a caras conocidas sobre el césped que destacan también en la red. Actualmente, los ya mencionados Courtois o el Kun son asiduos en diferentes gameplays del emergente Among Us. En el caso del argentino, con su propio canal de Youtube y creando su contenido  , hecho que no es ajeno a profesionales de otros campos.

Lo que está claro es que todo lo expuesto anteriormente es un paso más allá en la industria del videojuego. Uno que quizás no se esperaba, pero que por ese ha sido más llamativo si cabe. Antes, deporte y videojuegos se observaban como enemigos porque así lo establecía parte de la sociedad, pero ahora la propia opinión pública ha reparado en que la unión de dos entes tan poderosos puede significar el paso a una nueva interpretación de la realidad.

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