Vikingos, culés, indios… Los apodos de los principales equipos españoles

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A la hora de escribir la crónica de un partido o de narrarlo a través de la radio o de la televisión, los redactores/locutores tienen que hacer lo posible por buscar sinónimos para referirse a los equipos que están disputando el mismo. Pero, seguramente, ni ellos ni muchos de sus lectores u oyentes se han parado a pensar en el por qué de los mismos.

¿Vikingos e indios luchando por saber quién manda en una capital que no hay constancia de que pisaran? ¿Leones en pleno centro de Bilbao? Muchos de ellos, a bote pronto, no parecen tener demasiado apego con la realidad… Y, sin embargo, sus aficionados los han abrazado como propios.

Por ello, en LabHipermedia queremos ofreceros una pequeña guía sobre los apodos más conocidos y llamativos de los principales clubes del fútbol español. Nos hemos centrado en los cinco equipos que, atendiendo a la clasificación histórica de la Primera División de España, más puntos y títulos han cosechado durante sus 89 ediciones.

Real Madrid – la dulzura del merengue y la agresividad vikinga

En el caso del Real Madrid, es necesario comenzar hablando del origen del color de su indumentaria. El blanco fue el elegido en honor al Corinthian F.C., un extinto club de Londres fundado en 1882, emblema del amateurismo del que hablábamos en nuestra historia del fútbol y que también inspiró la creación del Corinthians brasileño.

Por tanto, el apodo de merengues, un postre de este color hecho con clara de huevo batida a punto de nieve y azúcar, se hace muy sencillo de explicar. Aunque hay constancia de su uso en crónicas de inicios del siglo XX, el término lo popularizó, en la década de los 40, el fallecido periodista y locutor radiofónico Matías Prats Cañete, patriarca de la que probablemente es la saga de periodistas más reconocida de España.

Sin embargo, su otro pseudónimo tiene una explicación algo más rebuscada. Usado a menudo de forma peyorativa por sus rivales, especialmente por los hinchas del Atlético de Madrid en sus cánticos, parece que la primera vez que se usó el término vikingos para referirse al Real Madrid data de la final de la Copa de Europa (antecesora de la Champions League) de 1960.

En aquel partido, el conjunto blanco se impuso por 7-3 al Eintracht de Frankfurt, lo que supuso su quinto título consecutivo en un torneo que, desde su creación, solo habían ganado los merengues. El periódico The Times comenzó de la siguiente manera la crónica de la final, en la que Alfredo Di Stéfano y Ferenc Puskás anotaron tres y cuatro goles, respectivamente: «El Real Madrid se pasea por Europa como antaño se paseaban los vikingos, arrasándolo todo a su paso».

Sin embargo, su popularización es algo más reciente y deriva de la gran cantidad de futbolistas del norte de Europa que desembarcaron en el club en la década de los 70. Jugadores como Günter Netzer, Paul Breitner, Uli Stielike o Henning Jensen pasaron por la capital española durante esa época, en la que se había levantado por primera vez en España la prohibición de fichar jugadores extranjeros. Aunque no fuera el origen, este hecho fue el detonante para que el apodo terminara de asentarse como característico del Real Madrid.

FC Barcelona – Piensa mal y acertarás

El apodo del FC Barcelona es, probablemente, el más escatológico de todos. Porque sí, el término culé proviene del catalán ‘culers’, que literalmente significa “el que enseña el culo”. Pero, ¿por qué este seudónimo tan curioso?

La respuesta no tiene nada que ver con connotaciones futbolísticas. Tampoco con el caganer, la famosa figura presente en todos los belenes de Cataluña y que, pintada con los colores blaugranas, sería la representación gráfica del culé. A los seguidores barcelonistas se les llama así desde la segunda década del siglo XX, cuando el equipo disputaba sus partidos en el Camp del Carrer Industria.

Pese a ser uno de los estadios más avanzados de la época, la realidad era que su tribuna de dos gradas, la primera que se veía en toda España, se quedaba pequeña a la hora de acoger a la creciente afición del equipo fundado en 1899 por el suizo Hans Gamper. Esto provocaba que muchos hinchas no tuvieran asiento en las mencionadas gradas, por lo que se veían obligados a sentarse en el muro que rodeaba el campo para poder ver el encuentro.

Esos aficionados daban la espalda a la calle en la que se encontraba el campo y sus posaderas sobresalían del muro, por lo que las personas que paseaban por los alrededores del estadio veían a la gente ‘enseñando el culo’.

No obstante, el de culé no es el único pseudónimo que se le aplica al FC Barcelona. Debido a sus colores, al conjunto también se le conoce como azulgrana (o blaugrana en catalán). Lo que no está tan claro es el motivo por el que se escogieron los mismos, ya que ni en el propio club lo saben a ciencia cierta.

La versión más extendida habla de que la combinación está inspirada en el FC Basilea, equipo en el que militó Gamper. No hay más pruebas documentales que las declaraciones de un periodista de la época, Narciso Masferrer, que estuvo presente en la fundación del club y que escribió en La Vanguardia las siguientes palabras: “Se trató extensamente del nombre y colores que adoptaría el club, quedando acordado, como título de la sociedad es de Football Club Barcelona y los colores los azul y grana, que son, sino estamos equivocados, los mismos del FC de Basilea, al que ha pertenecido hasta hace poco el ex campeón suizo Hans Gamper, nuestro estimado amigo”.

Pero, aunque sea la más plausible, esta no es la única versión sobre por qué el Barcelona viste de azul y grana. La más pintoresca es, sin duda, la que atribuye este hecho a la casualidad de que en la mesa donde se trató la creación del club hubiera un lápiz bicolor azul y rojo, habitualmente vendido con las libretas de contabilidad de la época. ¿Les serviría de inspiración para diseñar la primera camiseta del FC Barcelona?

Atlético de Madrid – Los indios, en la ribera del Pupas

¿Puede ser el Atlético de Madrid el equipo con más apodos de LaLiga? Unos más recientes, otros con años de historia, el caso es que los aficionados del conjunto rojiblanco tienen muchas formas de referirse a sí mismos.

Empezando en orden cronológico, tenemos que volver a hacer referencia al color de la camiseta del conjunto madrileño. Nacido como sucursal del Athletic Club, adoptó los colores del cuadro vasco, que por aquel entonces eran el blanco y el azul.

En 1909, sin embargo, un cúmulo de causalidades hizo que los colores de ambos equipos cambiaran para siempre. Juanito Elorduy, jugador del equipo madrileño, viajó durante las navidades de aquel año a Londres. La directiva de los bilbaínos, sabedora del viaje, le pidió que comprara camisetas del Blackburn Rovers, equipo en el que se habían inspirado a la hora de adoptar los colores de su indumentaria. Las malas lenguas hablan de que Elorduy lo dejó para el último día y no encontró camisetas suficientes en Londres… ni tampoco en Southampton, desde donde embarcaba hacia Bilbao. Pero en la ciudad del sur de Inglaterra sí encontró zamarras del equipo local, que vestía a rayas rojas y blancas.

Así que volvió a España con 50 ejemplares, de los que el equipo de Bilbao se quedó con 25. Un año más tarde, en una comida entre ambas directivas, salió el tema de las camisetas. Elorduy aún conservaba las otras 25, así que se las vendió al Atlético de Madrid que, desde entonces, comenzó a vestir de rojiblanco.

Y de la casualidad de vestir con los citados colores nace el apodo de colchoneros, aunque surgiera bastantes años después. En la postguerra civil solía cubrirse a los colchones con una tela de rayas rojas y blancas, por lo que la analogía con las camisetas del equipo era más que obvia.

Más incierto es el origen del término indios para referirse al Atlético de Madrid, aunque parece ir ligado al de vikingos de sus vecinos madridistas. Usados ambos para atacar al rival (y finalmente adoptados en sendos casos como propios), parece que el apodo fue un contraataque debido al gran número de jugadores sudamericanos que por los años 70 se enrolaron en las filas rojiblancas: Ratón Ayala, Cacho Heredia, Panadero Díaz o Santos Ovejero, entre otros.

Pero, como decíamos, los aficionados rojiblancos acabaron identificándose con este apodo. El hecho de vivir durante muchos años a orillas del Manzanares, al igual que los indios se asentaban en las riberas de los ríos, ayudó, como también lo hizo el vestir con colores similares a los de muchos tipis indios o que, como si de un Western hollywoodiense se tratase, el enemigo del pueblo indio fuera el hombre blanco. Para muestra, un botón: la mascota del club, Indi, es un mapache que viste como un indio.

De la década de los 70 también data el tercero de los pseudónimos que vamos a rescatar del equipo rojiblanco. Probablemente sea el más doloroso, aunque hasta Joaquín Sabina lo mencione en el himno que compuso para el centenario del club: “Como los indios okupas / que acampan con sus banderas / en la ribera del Pupas”.

Este término lo acuñó Vicente Calderón, legendario presidente del Atlético de Madrid, durante el primer partido de la final de la Copa de Europa que les enfrentó al Bayern de Munich. A falta de 42 segundos para la conclusión de la prórroga (en la que Luis Aragonés había anotado de falta directa), con el título ya asido con una mano, Schwarzenbeck anotó el gol que llevaría a un partido de desempate (no había tanda de penaltis por entonces) en el que los alemanes se impusieron por 4-0. Tras el gol del zaguero de impronunciable apellido, el presidente afirmaría lo siguiente: “Somos El Pupas F.C.”. Un apodo que no ha ayudado a sacudirse de encima el hecho de haber perdido dos finales de Champions más, en 2014 y en 2016, para colmo ante su eterno rival.

Valencia CF - Che… ¿Guevara?

Todo amante del fútbol español habrá escuchado referirse al Valencia CF como el conjunto che, pero pocos castellanoparlantes sabrán el motivo. Y es que, de igual manera que pasaba con el culé que se usa para referirse al Barcelona, este apodo deriva de una palabra ampliamente utilizada en el idioma valenciano, xe. Este término, usado para interpelar al oyente de una conversación, podría traducirse como “¡oye!” o “¡mira!” y también es muy utilizado en algunos países de América con significados muy similares a los relatados.

Ahora bien, no existe una explicación a por qué comenzó a utilizarse para definir al cuadro de la ribera del Turia, aunque probablemente fuera por ser una expresión identificativa de los valencianos que chocaba al resto de habitantes de España. Algo similar a lo sucedido con el otro che más famoso, Ernesto Guevara, al que le apodaron así por el uso excesivo que hacía de la expresión. De hecho, en países como México se conoce a los argentinos en general como ches por idéntico motivo.

No es el único apodo que identifica a los seguidores valencianistas. Si bien taronja (o taronges, en plural) es bastante usado en referencia a la fruta más típica de la región, la naranja, los seguidores de su principal rival de la ciudad, el Levante, prefieren llamarles chotos. Esto es debido a que el Estadio de Mestalla se construyó en un campo en el que solía haber multitud de rebaños de cabras y ovejas pastando y choto se usa para nombrar a la cría de la cabra desde que nace hasta que deja de tomar leche materna.

No obstante, el Levante también tiene su apodo de origen animal: el conjunto granota (rana en valenciano) debe este apelativo a que el campo de Vallejo, en el que jugaron tras la Guerra Civil, se encontraba muy cerca del río Turia. Estos anfibios solían invadir el terreno de juego y, de hecho, siguen haciéndolo en su estadio actual, el Ciutat de Valencia: las mascotas del club son dos ranas llamadas Blau y Grana, en referencia a los colores con los que viste el club.

Athletic Club – Ruge el león de San Mamés

Para cerrar este repaso a los apodos de los principales equipos españoles, toca hablar de por qué al Athletic de Bilbao se le conoce como Los Leones. Y no, no tiene nada que ver con aspectos como la garra del conjunto bilbaíno: su origen es histórico y profundamente religioso.

Para conocer la historia de este sobrenombre, es requisito indispensable relatar la de su estadio. En 1913, el Athletic decidió mudarse de Guecho a Bilbao y construir un estadio en unos terrenos contiguos a la Santa y Real Casa de Misericordia de Bilbao, también conocida como asilo de San Mamés ya que en la capilla presente en el edificio se veneraba a dicho santo. Este es el motivo por el que el estadio adoptaría también el nombre del santo.

Pero, ¿quién fue San Mamés? Para descubrirlo, tenemos que remontarnos al siglo III d.C. y viajar hasta Cesarea de Capadocia (hoy Kayseri, en Turquía). Allí nacería, en el año 259, Mamés de Capadocia. La leyenda cuenta que su vida fue bastante breve y llena de desgracias: aún quedaban más de 100 años para que el cristianismo fuera adoptado como religión oficial del Imperio Romano y los profesantes de esta religión, entre los que se encontraban los padres de Mamés, eran perseguidos. Esto supuso que el pequeño diera sus primeros pasos en la prisión donde estaban encarcelados sus progenitores… hasta que, finalmente, fueron asesinados.

Pese a ello, Mamés siguió defendiendo la fe cristiana, lo que llevó a ser sometido a múltiples torturas durante los escasos 16 años que vivió. Para acabar con su vida, los romanos decidieron llevarle al circo y arrojarle a los leones. Pero, para su sorpresa, los felinos no le devoraron, sino que consiguió amansarlos y hacer que se tumbaran sobre sus pies. Ante esto, sus captores decidieron emplear un método más rudimentario y efectivo para acabar con su vida: clavarle un tridente en el abdomen.

Esos leones que no atacaron a San Mamés son los que ahora se usan para referirse al Athletic Club. La primera analogía entre el equipo y los leones de la leyenda de San Mamés, al margen del nombre del estadio, parece datar de 1929: tras un triunfo local, el diario El Liberal tituló su crónica de la siguiente manera: “Volvió a rugir el león de San Mamés”.

Aquí cerramos nuestro repaso a los apodos de los cinco clubs más laureados del fútbol español. Si quieren aportar otros sobrenombres de los citados equipos o descubrir el origen de los de otros conjuntos, no duden en hacérnoslo saber dejando un comentario en la publicación.

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